Al igual que en toda Cantabria, el culto al rbol esta presente en nuestra Villa. Son muchos los ejemplos de airosas palmeras, soberbios eucaliptos y frondosos pinos que viven y hermosean los numerosos jardines de las mansiones Nojeas. Merecen la pena destacar un Tejo excepcional en la finca de Arniz, un Choemociparis y un Tilo en el jardn de Garnica, un soberbio Magnolio y una vieja y crecida Encina en la casona de Venero.

La Encina
Pero hay dos ejemplares que adems de estar catalogados en el registro de rboles singulares de Cantabria, tienen su propia leyenda.
El primero de ellos con el nmero 131, es una hermosa Encina que se encuentra en la entrada de Noja, coronando la cuesta del Huyo, sus ramas casi cruzan por alto la carretera y es conocida por el nombre de Encina de los enamorados. Dice la tradicin que aquella pareja que bajo su sombra se promete fidelidad, se casar antes de un ao.



La Macrocarpa
El otro ejemplar con el nmero 133, est situado en el parque de la casona de Assas, muy cerca de una pequea portilla, junto a la portalada de Garnica. Es un espectacular Copresus Macrocarpa, el mas grande de Cantabria, que mide ms de 9 metros de circunferencia.

Es conocido tambin como el rbol gordo o rbol de los culos. Dicen que quien se acercaba a l con aviesas intenciones, era detectado y tragado por el rbol. El hecho es que cerca de su base se ven numerosos bultos cuya forma recuerda a la posaderas humanas.
Consultado el propietario de la finca, opina que es una leyenda sin fundamento, y que el nombre procede, ms bien, de la aficin de los vascos a las apuestas. Tres o cuatro amigos apostaban sobre la medida de su circunferencia y como no llegaban a abarcarlo con los brazos se quitaban los cinturones para aumentar el perimetro. Ms de alguno al encontrarse sin sujecin en la cintura dio con los pantalones en el suelo, y de ah el nombre.