El Monte Mijedo recorre en dirección sudeste el límite de Noja, con Arnuero y Argoños. Es de una cota que supera en poco los 200 metros y su cuerda es paralela a la Playa de Trengandín. Se puede acceder a él, desde un empinado callejo que sale a 100 metros del cruce de la antigua carretera de la Rota-Fonegra, con la que actualmente va a Helgueras. Tómese la subida con calma, si no es joven o está entrenado. Se llega a una solitaria casita, que se ve desde medio pueblo y allí se tuerce hacia la derecha.
Empezará a encontrarse rodeado de la más pura flora autóctona. Encinas, Avellanos, Madroños, robles, nogales y castaños, se entremezclan con los importados eucaliptos. Siga subiendo, empezará a ver a su derecha todo el valle de Argoños con Montehano y las marismas de Escalante y al fondo las estribaciones de la cordillera cantábrica. Siga ascendiendo despacito y tendrá que iniciar un giro a la izquierda. Aparece Santoña, la Bahía y Laredo al fondo. Siga girando y si quiere subir un poco más llegará al punto más alto, donde hay una pista de despegue de parapente. Vuelva un poco y tome el camino que baja a media ladera. A sus pies toda la playa de Trengandín, que también se llamó de Las Doradas, por las magnificas piezas de ese sabroso pescado que aún se captura en ella. Ya todo es bajada, ahora - en la umbría- con abundantes acebos (Recuerde que ni tocarlos ya que están fuertemente protegidos). Baje. Volverá a pasar por la casita solitaria y enseguida se encontrará en la carretera. Si está entrenado y ha hecho el recorrido en una buena bicicleta de montaña, en Helgueras puede tomarse unas rabas y una cerveza en sus buenos y varios bares.