Puede salirse desde la iglesia y por toda la costa ir respirando la brisa marina impregnada de sal y de yodo y por otra parte el verdor y fragancia de los pinos. Cuenta con multitud de rincones y parajes pintorescos. La peña de Pombera, casi siempre con un cormorán encaramado a ella, las calas de Pombera, playa Chica y Arenilla, donde con marea baja y media marea puede darse uno un refrescante "cole" (Viene de coletazo y el Diccionario dice: en Santander, baño corto o rápido en el mar). Inmediatamente antes de entrar en la pinada, podemos ver una antigua caseta de baños y el viejo vivero de langostas. Avanzando unos metros y echando la mirada atrás se contempla toda la cuerda del monte Mijedo, el Buciero de Santoña y empieza a aparecer, tras la playa de Trengandín, la playa de Berria, sólo separada por el promontorio de El Brusco. Seguimos. Llegan la Punta de la Mesa y Punta Garfanta. Ya girando hacia el Norte empieza a verse el monte de Quejo y antes de llegar a una planicie denominada Las Navias (donde hace años se pescaban gruesos y sabrosos percebes), nos encontramos un curioso resto de la guerra Civil española, la casamata de un cañón instalado por el ejército republicano, que no llegó a efectuar un solo disparo, pero que ha valido a tres generaciones de excursionistas como refugio, improvisada pista de baile y barbacoa protegida de los vientos. Poco nos queda para llegar a la otra playa, la de Ris. En paralelo a nuestro recorrido hay un circuito deportivo (instalado por el Ayuntamiento), de gimnasia y carrera, con aparatos y señalización para efectuarlo en distintos niveles de esfuerzo. Llegando a Ris, entramos de nuevo en zona "civilizada". Ahí hay varios establecimientos donde reponer fuerzas, si es que alguien se siente cansado, y si los más mayores no quieren volver andando hasta la iglesia, que está a poco más de 2 kilómetros por la calle de Pinares, pueden mandar a los más jóvenes a por los coches, que en cinco minutos estarán de vuelta.
La vuelta a pie tiene un alto grado de interés histórico ya que se pasa junto a la Casona de Ris (hoy Garnica), la casona del Obispo Assas, el parque Arnáiz, el conjunto popular de Pedroso, la casa Morales, el Palacio de los Marqueses de Albaicín (Hoy casa de cultura), y frente a la iglesia, el Palacio y Torre de los Marqueses de Velasco.